| 18/10/2009 |
Lizara-Aragües del Puerto, Octubre 2009 |
| Lizara- Aragües del puerto Octubre 2009 Hoy hemos tenido que madrugar, porque la excursión se realiza por el Valle de Aragües del Puerto-Jasa, y queda lejos de casa. Tras dos horas y pico de autobús, llegamos a las inmediaciones de la fuente de La Cueva, por la carretera que va de Aragües del puerto a Lizara, cuando ponemos el pie en tierra, el aire helador nos pega una bofetada, corremos a abrigarnos y ponernos en marcha lo antes posible, empezamos por una senda que está situada a la derecha de la carretera, y se adentra en un bosque, enseguida empezamos una subida rápida, tras esta, entramos un poco en calor, vemos en el recorrido alguna seta, pero no nos dedicamos a buscarlas, encontramos una Amanita Muscaria, que hacia tiempo que quería verla para poder fotografiarla, seguimos zigzagueando y subiendo por el bosque hasta salir a un claro al lado de un barranco, lo cruzamos y llegamos al llano de Lizara, como el aire se ha calmado y el sol empieza a coger fuerza, disfrutamos del paisaje que nos rodea, el otoño todavía no ha explosionado del todo, se ve algún color rojo-amarillo pero todavía hay mucho verde en el paisaje, las vacas pastan tranquilas, (están acostumbradas a la gente) el Bisaurin nos saluda sobre el collado del Foraton. Enseguida llegamos al refugio de Lizara, (al cual se puede llegar en coche) pero nosotros hemos preferido llegar a pié haciendo un pequeño rodeo por la zona de nazapal. En el refugio nos paramos a almorzar (algunos comemos huevos fritos con longaniza, muy buenos, por cierto), tras admirar lo acogedor que parece pues está construido con las habitaciones alrededor de la recepción-comedor y con mucha madera; Nos ponemos en marcha nuevamente, una mirada atrás y vemos al Bisaurin reflejando la luz del sol por encima del refugio. Empezamos por un camino que parte a la derecha del refugio que sube a una pequeña loma y una vez allí empieza una bajada vertiginosa y algo peligrosa, por las agujas de pino que hay en el camino, hasta un barranco, lo cruzamos y vamos por el lado derecho subiendo y bajando y a veces llaneando por medio del bosque, nos parece un lugar privilegiado, tras otra gran bajada, en la cual también tenemos que extremar las medidas de seguridad a fin de no dar con el “cuerpo a tierra”, llegamos a la carretera, aquí nos espera el chofer del autobús, porque Agustín le había dicho por los sitios que íbamos acceder a la carretera, por si algún compañero quería “abandonar”, tras saludarlo, seguimos adelante un poco por la carretera, pero otra vez nos metemos en el bosque por el lado derecho de ésta, nos sorprende el sitio, porque tiene una zona de recreo y unos columpios. Vamos por una senda muy bonita entre bosques, cruzando varias veces el barranco, este tramo se llama “el barranco de La Cueva del Oso”, seguimos por una pista ancha, en alguna parte de la pista vemos que el lado izquierdo está vallado, incluso en algún sitio con tapia de piedras, que si te asomas se ve una caída libre al barranco, hacemos bromas sobre que se sentiría al posar sobre un árbol que cuelga de la pared en el vacío, y así en este clima de risas y bromas llegamos a la carretera a nivel del puente de Labati. Tras esperar a unos compañeros que bajaron a beber agua de la fuente, nos volvemos a poner en marcha, esta vez por el camino del canal, al poco de acceder, hay un desvío a la izquierda que nos lleva a una cascada, nos acercamos y disfrutamos fotografiándola, volviendo sobre nuestros pasos, seguimos camino, éste discurre igualmente entre bosque, pero de vez en cuando nos recuerda que el hombre lo ha manipulado, nos encontramos con numerosas bocas como de alcantarilla, que se supone que dan acceso a los grandes tubos que se ocultan bajo nuestros pies. A las tres horas de marcha llegamos al pueblo de Aragües del puerto, aquí nos espera el autobús, nos cambiamos y en la zona recreativa del pueblo, comemos, estamos muy contentos, y la comida se desarrolla en un clima festivo y de compartir viandas, los pimientos que lleva Santamaría, están buenísimos. Damos una vuelta por el pueblo, nos sorprende lo grande que es, porque cuando pasas con el coche como está en lo alto, no llegas a saber las dimensiones, nos gusta mucho, es un pueblo con las calles empedradas y la mayoría de las casas reconstruidas siguiendo el estilo arquitectónico aragonés, algunas parecen de recreo pero otras se ve claramente que viven en ellas todo el año, nos sorprende la cantidad de flores que adornan sus balcones. Si tengo que definir este recorrido, lo definiría como “bucólico y familiar” , bucólico, en su aceptación romántica del bocablo, porque cuando vas por el bosque te invita a soñar y relajarte comulgando con lo que te rodea dejando que éste entre por todos tus sentidos, y familiar, porque su accesibilidad permite que se pueda hacer en familia desde los niños hasta los abuelos. Nos montamos en el autobús, todavía tenemos unas dos horas y pico de camino de vuelta a casa, pero llegamos sin incidentes, esta vez no voy a decir que muy cansados, pero eso si...... muy contentos, nos despedimos y ya pensamos en la próxima!!!!!! Para ver fotos pincha aqui |